The English translation of Clinica del Pilar's website will be avaiable soon. Sorry for the inconvenience La versión en inglés de la página web de Clínica Asturias estará disponible próximamente. Disculpen las molestias.

ESPECIALIDAD

Clínica del Pilar cuenta con un Servicio de Neumología especializado, entre otras patologías, en el Síndrome de Apneas-Hiponeas del Sueño (SAHS), ya que esta enfermedad constituye el 30% de las consultas al neumólogo.
Se incorpora, por tanto, la realización de estudios de sueño domiciliarios o que requieran ingreso, para detectar este síndrome tan prevalente y que puede ser el origen de muchos accidentes de tráfico.

El síndrome de apneas-hipopneas del sueño (SAHS) consiste en la aparición de episodios recurrentes de limitación del paso del aire durante el sueño como consecuencia de una alteración anatómico-funcional de la vía aérea superior (VAS) que conduce a su colapso provocando descensos de la saturación de oxihemoglobina (SaO2) y microdespertares que dan lugar a un sueño no reparador, somnolencia diurna excesiva, trastornos neuropsiquiátricos, respiratorios y cardíacos.

El SAHS es una enfermedad muy prevalente que afecta al 4-6% de los varones y al 2-4% de las mujeres en la población general adulta de edades medias. Numerosos estudios han demostrado que el SAHS está asociado al deterioro de la calidad de vida, presencia de hipertensión arterial, desarrollo de enfermedades cardiovasculares y
cerebrovasculares y relacionado con la aparición de accidentes de tráfico. Asimismo se acepta un exceso de mortalidad asociada con el SAHS.

 

Síntomas:


  1. Ronquido
  2. Apneas observadas
  3. Episodios asfícticos
  4. Movimientos anormales
  5. Diaforesis
  6. Despertares frecuentes
  7. Nícturia
  8. Somnolencia excesiva diurna                                         
  9. Sensación de sueño no reparador
  10. Cansancio crónico
  11. Cefalea matutina
  12. Irritabilidad
  13. Apatía
  14. Depresión
  15. Dificultad de concentración

 

La apnea del sueño

Es un trastorno que se va desarrollando en el paciente a lo largo de varios años. El paciente prototipo con SAOS es un varón obeso con una edad comprendida entre los 40 y 60 años. Dependiendo del criterio que se aplique y de la población que se estudie, las tasas de prevalencia del SAOS son diferentes. Algunos estudios sitúan la prevalencia del trastorno en un 2–4% en los varones, y en un 1–2% en las mujeres, en personas de mediana edad, aunque las estimaciones exactas son difíciles, ya que un porcentaje muy alto de estos pacientes no está diagnosticado.

En concreto, en España se estima que apenas llegan al 10% los pacientes diagnosticados en sus formas más graves y que reciben, por tanto, tratamiento. La frecuencia del trastorno es de dos a tres veces mayor en hombres que en mujeres, lo que parece deberse a factores hormonales.

El complejo sintomático del SAOS es muy heterogéneo e incluye excesiva somnolencia diurna, numerosos déficits cognitivos (memoria, atención razonamiento, fluidez verbal, dificultades de concentración) alteraciones en el estado de ánimo, cambios en la personalidad y en el carácter, problemas sexuales, ronquidos, fragmentación de sueño, despertares nocturnos, así como cambios en la arquitectura del sueño.

Accidentes de tráfico y apnea del sueño

En los últimos años numerosos estudios consideran al SAOS como uno de los factores de riesgo más importantes en la conducción de automóviles. Los pacientes, sobre todo los más severos, informan de somnolencia intensa durante la conducción no solo en carretera o viajes largos, lo que les lleva incluso en algunas ocasiones a detener su vehículo y dormir durante un periodo de tiempo breve, sino también en tramos cortos de ciudad. Este es uno de los problemas más frecuentes encontrados en las clínicas de sueño, el cual a su vez ocasiona una gran ansiedad a las personas que lo sufren.

En España, en el año 1998, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), indicó que la apnea del sueño era la segunda causa más frecuente de accidentes de tráfico. Un estudio llevado a cabo por Terán-Santos y colaboradores10 estima que los conductores que padecen apnea del sueño -índice de apnea-hipopnea (IAH)>10- tienen un riesgo siete veces mayor de sufrir un accidente de tráfico que los conductores sin SAOS, cifra que puede elevarse hasta 11 si el paciente consume alcohol. Además, según el citado estudio, esta cifra podría superarse si se realizara un estudio teniendo en cuenta los fallecidos en accidentes mortales.

Hasta la fecha, los estudios publicados que han evaluado la tasa de accidentes de tráfico en pacientes con SAOS pueden dividirse en dos grandes categorías:
a. Aquellos que han evaluado la tasa de accidentes de tráfico en pacientes diagnosticados de apnea del sueño y la han comparado con sujetos controles sin SAOS utilizando para ello medidas objetivas (informes de compañías de seguros, datos de la delegación de tráfico) y subjetivas (datos proporcionados por el paciente mediante un cuestionario).
b. Los estudios, que utilizando simuladores de conducción, han comparado la capacidad de conducción de los pacientes con SAOS con la de sujetos control.

En los estudios incluidos en la primera categoría, la gran mayoría informa de una mayor tasa de accidentes de tráfico en pacientes con SAOS. Terán-Santos y colaboradores10 entrevistaron a 102 conductores que habían tenido un accidente en autopista y 152 controles seleccionados aleatoriamente en centros de salud.

En el primer grupo, un 21% de los casos presentaba un IAH>10, mientras que en el grupo control solo se observó en un 4%. Comparando ambos grupos, los pacientes con un IAH>10 presentaban una probabilidad de 6,3 veces superior al grupo control de tener accidentes de tráfico. Esta relación persistió tras ajustar múltiples factores de confusión, tales como consumo de alcohol, fármacos que pudieran causar somnolencia, años de conducción, índice de masa corporal, edad, problemas visuales, horario de sueño, etc. 
 
Basándose en la literatura revisada, parece clara la relación entre apnea del sueño, especialmente los casos de apnea moderada a severa y accidentes de tráfico, lo que pone de manifiesto la importancia de que estos pacientes sean tratados de una forma adecuada.

Con el objetivo de evaluar las colisiones anuales relacionadas con el SAOS, así como los costos que ello implica en Estados Unidos, Sassani y colaboradores25 llevaron a cabo un estudio en el que analizaron el costo-beneficio que suponía tratar a conductores que padecen SAOS con Presión Positiva Continua Nasal (nCPAP). Los resultados mostraron que en el año 2000 más de 800.000 choferes se vieron involucrados en accidentes de tráfico relacionados con esta enfermedad. Estas colisiones costaron 15.900 millones dólares y 1.400 vidas. Si los conductores que padecen SAOS fuesen tratados con nCPAP en Estados Unidos, el coste supondría 3.180 millones de dólares, ahorrando por tanto 11.100 millones de dólares en costes de colisiones y, lo más importante, salvando al año 980 vidas.

 

 

ESPECIALISTAS